sábado, 28 de diciembre de 2019
And I miss you...
Lo dijimos un par de veces, sería la última vez que nos veríamos de esa forma, pues no se debe de vivir en el engaño, no es sano para nadie, pero fue hasta ayer cuando lo sentí real y no me sentí destrozado.
El desmembramiento es algo natural que sucede en este tipo de situaciones, pero esta vez estaba más consciente de lo que sucedía, ya que siempre lo supe y siempre lo dije: el enamorado soy yo, ella no siente tanto; y es verdad pero no me importaba, por que aunque duró poco, aunque ella también se sentía atraída a mi, no es la forma de ser de ninguno de los dos, y no debemos estar haciendo algo a escondidas de nadie.
Yo quiero presumirla al mundo, decir lo grande que es ella, lo inteligente y talentosa que es, y quiero decir a los cuatro vientos lo afortunado que me siento a su lado, pero debo dejar de querer esas cosas, pues no me corresponde poner palabras en boca ajena, no me corresponde asumir qué siente ella y sobre todo, no me corresponde querer algo a costa de alguien; pues 'querer' es propio y es egoísta, es anteponerse ante la otra persona y no está bien cuando se trata de una relación.
Pero la extraño, de verdad que la extraño y se me parte el alma y el corazón saber que no es el momento, la extraño y me duele la incertidumbre si en algún momento será nuestro momento.
De verdad me gusta mucho y de verdad la extraño...
viernes, 12 de enero de 2018
Notas aleatorias...
sábado, 6 de enero de 2018
Si tan sólo lograra entender un poco...
jueves, 2 de marzo de 2017
Trasnochando
De verdad que te extraño mucho.
Ya tengo más de una hora pensando en ti; y no es porque estoy desocupado a estas horas. Tengo dos semanas recordándote, dos semanas que estás en mi a cada instante.
Hoy descubrí que me has bloqueado... Y duele.
Te extraño tanto. Tengo tantas ganas de volver a hablar contigo.
Contigo no llegaré a ningún lado, pero la verdad no buscaba llegar a alguna parte, sólo estar contigo.
Te vi a toda ti, hasta muy dentro de ti te vi y no me importó ni me importa.
Lo sabías, creo yo, siempre lo supiste, todo lo que sentía por ti y por eso, en cada oportunidad que tenías eras despectiva sobre mi cuerpo. Me lo he ganado, supongo.
Aún pienso en ti... Y me duele.
viernes, 16 de diciembre de 2016
Cumpleaños
Tengo 25 años de ser virgen
Tengo 25 años sin novia
Tengo 25 años sin éxitos reales
Tengo 25 años y una carrera y media
Tengo 25 años y aún vivo con mis padres
Tengo 25 años y no veo para cuando adelgazar
Tengo 25 años y aún no encuentro a algún amigo que me llegue a conocer
Tengo 25 años y me enamoré de una lesbiana
Tengo 25 años que no veo la hora de que me toque un buen golpe de suerte
Tengo 25 años valiendo vergas en este mundo
Y me he olvidado de muchas cosas que había pensado y que solamente me dan más p'abajo, cosas que no quiero recordar y que aún me mantienen mal...
Gracias Pery por no aparecer temprano.
Gracias Magdiela por no aparecerte.
Gracias Marcela por no acordarte que cumplia años.
Gracias Misael por dejarme por una vieja.
Y gracias de verdad, Sergio, por estar ahí.
Aun año del año... todo aleatorio
No soporto por mucho tiempo la música de banda pero escriben bonito, o así lo hace ver una tal Griss Romero.
Ahora que ya logré empezar esto, es necesario no contar nada de lo que viví no de lo que vendrá, porqueno tiene mucho sentido.
Me he vuelto a enamorar de una manera distinta, de una manera en la que no sufro por no estar a la altura de ella, de una manera en la que siento no me dolerá que no sucedan las cosas. Y no estoy anticipando a que esto fracase como tantas veces he fracasado antes, si no porque, quizá la realidad me está alcanzando y el ser optimista se me está acabando.
Llevo ya bastante tiempo siendo yo y no puedo ser nadie más.
A todo esto, pues lo que puedo hablar de hoy es de lo que nunca callo con mis amigos, los pocos que me quedan, es sobre mis sentimientos, pues nunca los he negado, no puedo permitirme negar lo que siento sobre todo, pero si puedo ser prudente, pues ya no estoy niño, ya van 30 y algo años y aún no maduro ni tantito. No tengo madre para muchas cosas, sobre todo cuando se trata de mi y mi salud; y es doloroso saber que no me permito hacer algo al respecto. El cigarro me está matando y no es vicio, es ocio, no es vicio, es hábito. Soy más cabeza dura de lo que creí, mas cuadrado de lo que me hubiese gustado admitir años atrás. No cambio, no logro cambiar, y no me aterra el cambio, me aterra el éxito quizá, pero no, eso es una pendejada, es una locura, pues no es eso, parece ser que si es el cambio mismo. Llegué a una zona de confort, que se amplió con el aumento de sueldo que tuve, lo que dejé, permití que me anclara más a esa zona en la que todo aparentemente se siente tan bonito, tan agusto.
Siento muchas cosas cuando es el momento de sentirlas, como ahorita, tengo tres días escuchando música dolida, covers de banda por esta muchacha y creo que es porque, quizá de alguna manera estoy aligerando la carga de Marcela, obligándome a sentirme triste cuando no estoy platicado con ella, para que cuando si lo estoy, tener toda la actitud positiva y no dejarla caer.
Y la vi el fin de semana y me quebré, dejé que se quebrara pero tenía que ser así, ya estaba muy estresada ella.
Y me duele su ex, me duele Michelle que parece que solamente tiene amigas falsas, que su mamá no parece darle un poco de apoyo.
Yo no debería sentir estas cosas, no debería permitirme cargar con problemas ajenos, pero no me queda de otra, pues prefiero mil veces ignorar los mios, ignorar mi soledad, ignorar mis problemas de salud, ignorar mi estancamiento emocional, espiritual, académico, profesional.
Yo no debo de permitirme esto, pero es lo que me hace ser quien soy, eso soy, y no así de bueno como lo describo, también tengo mis miles de errores, de defectos.
Ya estoy hasta la madre de mi.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Vete tranquila, no hay necesidad de ofendernos.
Vete tranquila, que se que no me vas a extrañar.
No extrañarás mis ronquidos interrumpiendo tus sueños, ni el hecho de que me despertaras varias veces a mitad de la noche para decírmelo y que al instante me disculpara e inmediatamente me quedase dormido nuevamente para seguir roncando.
Tampoco vas a extrañar que sea tan terco en cualquier discusión o que me ponga pesado con alguna persona que estés conociendo y sienta yo que solamente quiere llevarte a la cama.
No vas a echar de menos que nunca me alcance el dinero para invitarte a salir o para comprarte cosas bonitas tampoco.
No creo que alguna vez vayas a pensar con nostalgia en el hecho de que me levantaba temprano para hacerte de desayunar y después llevarte al trabajo a tiempo.
Menos te acordarás de todas las ocasiones que rechazaste un café negro hecho en casa, porque preferías un moka de alguna otra parte.
Vete tranquila pues me sobra paciencia como para caer en juegos en los que intencionalmente quieres hacerme caer para hacerte la ofendida y tomarlo de pretexto para irte.
No me echarás de menos pues no existo para ti a menos que me necesites.
Tranquila, puedes irte tranquila, no necesitas de ningún pretexto.
Sólo cuidate... Solamente cuídate.